Actividad metalúrgica en la región y en el país: ¿qué nos dejó el 2018?

CEE - UIBB

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Bahía Blanca y la región cuentan desde el mes de agosto de 2018 con un indicador de la actividad metalúrgica y metalmecánica realizado en conjunto por el Departamento de Estudios Económicos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) y el Centro de Estudios Económicos de la Unión Industrial de Bahía Blanca (UIBB).

Los datos que se obtuvieron desde el primer operativo realizado en el mes de septiembre, que corresponden a lo acontecido en las empresas durante agosto, permiten realizar un análisis de lo que el año 2018 le dejó al sector en Bahía Blanca y la región y esbozar una comparativa con lo ocurrido a nivel nacional.

Entre las principales variables relevadas pueden destacarse: el nivel de producción metalúrgica, el nivel de utilización de la capacidad instalada (UCI), y el nivel de empleo.

El nivel de producción regional del sector arrojó un dato inicial para el mes de agosto de un crecimiento de alrededor del 4% interanual, mientras en el país se observó una caída de la producción de aproximadamente 6% para el mismo mes. En el caso particular de Bahía Blanca se destacan los niveles positivos obtenidos hasta octubre de 2018. Mientras, en el país, la recesión impactó con mayor antelación sobre esta variable. Los rubros que explican en mayor medida esta merma son: carrocerías, remolques y semirremolques y maquinaria agrícola, siendo los sectores más perjudicados durante el segundo semestre de 2018, mostrando una variación interanual de -20% y -16% respectivamente. Por otra parte, en el último mes del año, se observó una relativa convergencia de la situación local y la nacional, ambas con disminución interanual de la producción, con valores de aproximadamente -5% y -9%, respectivamente. Su evolución, en la que se vislumbra una contracción del sector a lo largo del año, se presenta en el siguiente gráfico:

En cuanto al nivel de utilización de la capacidad instalada en el período agosto-diciembre del 2018 se deja entrever una mayor utilización en la región respecto al promedio nacional. En dicho lapso, en Bahía Blanca se dio un leve descenso mes a mes de la UCI, mientras en el país no hubo una tendencia marcada, sino oscilaciones constantes. En promedio, el período arrojó una UCI de 56% para el sector a nivel nacional y de más del 60% en la región.

Por su parte, el nivel de empleo mostró durante 2018 comportamientos dispares en la región respecto a lo ocurrido a nivel nacional. Concretamente, mientras en la primera se observaron continuos aumentos interanuales mes a mes (a excepción del mes de diciembre), en el país, durante todo el período se obtuvieron disminuciones, aunque con relativa estabilidad. El promedio a nivel local fue de 0,3%, mientras a nivel nacional fue de alrededor de -4%.

La medición también contempla distintas medidas laborales tomadas por las empresas frente a la situación actual. Por caso, las empresas que redujeron personal fueron, en promedio, alrededor de 42% a nivel nacional, mientras en Bahía Blanca y la región sólo un 29%.

Si bien es cierto que en la pregunta anterior no se revela la magnitud de las reducciones, el acceso a consultas directas a empresas asociadas y no asociadas a la institución permiten inferir que no se registraron pedidos masivos, sino más bien reducciones menores, parciales y persistentes en el tiempo, tal como muchos analistas denominan “goteo”. No sorprende entonces, en este contexto, el deterioro en los indicadores laborales para la ciudad y región del 4T18, registrándose subas en la desocupación y subocupación.
Como medidas preventivas que toman las empresas del sector se han monitoreado las siguientes: reducción de horas extras y de la jornada laboral, suspensión de personal, solicitud de REPRO o proceso preventivo de crisis, y el aumento de la utilización de agencia de servicios eventuales. Los valores promedio durante el 2018 se resumen en el siguiente gráfico:

Tal como se puede observar, en todos los casos, mayor porcentaje de empresas a nivel nacional durante 2018 han tomado este tipo de medidas, y en menor medida las empresas locales y regionales; a excepción de la suspensión de personal, medida a la cual han recurrido en mayor medida las empresas locales. A nivel nacional, un dato no menor es que los empresarios tomaron una medida alternativa que consistió en adelantar las vacaciones a sus empleados.

En cuanto a las expectativas de producción del sector, el segundo semestre del 2018 inició con mayor optimismo en los empresarios de la región que en la totalidad del país. Mientras para fin de año, esta apuesta hacia el futuro mejoró en ambos casos, al desplazarse gran cantidad de agentes hacia la expectativa de estabilización de la producción. En cuanto al mes más “pesimista” se trata del mes de octubre. Por último, promediando las esperanzas de los empresarios metalúrgicos durante 2018 puede verse que si bien en su mayor parte previeron una caída del nivel de producción, el empresario bahiense y de la región muestra una actitud más optimista respecto al empresariado del resto del país.

Como comentario final, cabe resaltar nuevamente que desde el inicio de las mediciones hasta fin de 2018, los indicadores comparativos entre el promedio nacional y la región tendieron a converger en niveles más bajos que los iniciales. El rezago en el impacto de la recesión en el sector industrial y en la economía en general se debió en Bahía Blanca al mayor nivel de actividad generado por las paradas técnicas de mantenimiento de las grandes plantas petroquímicas y agroindustriales. Estas paradas involucraron, entre otros, a rubros relacionados con la actividad metalúrgica, metalmecánica y afines. A medida que las mismas fueron finalizando, la región comenzó a “mimetizarse” con la situación nacional.

Por Florencia Maidana
Economista CEEUIBB

Publicado en Tiempo Industrial 126 | Año 12