¿Comienza el descenso de la inflación?

Economía

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Por Oscar V. Biondini, Consultor Financiero, Tiempo Industrial Nro. 97, Año 10

Si realizamos una mirada retrospectiva con relación a la inflación del siglo XX y lo que va del siglo XXI, veremos que existen dos periodos bien definidos: de 1900 a 1944 y de 1945 a 2016.

Durante el primer lapso, el promedio anual fue del 2,4%  y, coincidentemente, fue el periodo donde Argentina estuvo entre los 7 países más desarrollados del mundo.

El segundo tramo estuvo comprendido por los 71 años de mayor inflación, con un promedio del 90% anual. De hecho, el promedio entre de 1992 a 2001 fue del 3% y de un  7,35% anual entre 2003 a 2006.

Para dar una idea de magnitud, recordemos que un peso de hoy sería lo mismo que 10.000.000.000.000 de pesos moneda nacional de 1969. Es decir que le hemos quitado 13 ceros a nuestra moneda. Coincidentemente, este periodo ha sido el de mayor decadencia de nuestro país.

¿Qué podemos esperar mirando hacia adelante?

En este caso, es fundamental el cambio de la credibilidad ya que, si la misma no existe, las expectativas racionales serán negativas. Sin credibilidad, solamente nos queda esperar más inflación y decadencia. Caso contrario, las expectativas serán racionales y positivas, y en la medida en que se vea que el gobierno actúa en consecuencia, que aplica políticas acordes, intentando tener dentro de 4 años una cifra de un dígito, las expectativas inflacionarias tenderán a disminuir.
Las subas en los primeros siete meses de gestión del gobierno de Mauricio Macri fue del 29,45% (*), con una fuerte baja en agosto. Si en los cuatro meses que restan fuese del 1,5% promedio, tendríamos un acumulado anual del 37,40%. En cambio, si fuese del 1%, será del 34,71%.

Este número resulta de tomar la inflación núcleo. Si consideramos el fallo de la Corte Suprema de Justicia, la inflación de agosto podría estar entre el 0,10 y el 0,60%, ya en Córdoba dio el 0,23% considerando las tarifas y el 1,62% la inflación núcleo.

Aquí es donde tiene fundamental importancia las expectativas, ya que el cambio de tendencia hace que el numero futuro se acerque al 17% propuesto, lo cual se notará en las futuras convenciones colectivas de salarios.

Agosto pasó con dólar quieto, tasas en baja, más consumo y menor inflación. Esas sin dudas fueron buenas noticias para el comienzo de la reactivación.

(*) Fuente Creebba.