Comunicado institucional | Junio de 2018

Comunicado

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La estrategia gradualista que el Gobierno Nacional estaba llevando adelante para normalizar las variables macroeconómicas (reducir el déficit fiscal, disminuir la inflación y estabilizar el tipo de cambio), consistente principalmente en metas de inflación, flotación del tipo de cambio y altas tasas de interés, sufrió un revés sobre fines de abril, cuando se desencadenó una crisis cambiaria intensa, que generó, entre otras cosas, un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, pérdida de reservas y cambio en las autoridades monetarias.

Esta crisis se trasladó a la economía real, afectando la operatoria de las empresas. Con el objetivo de conocer en qué medida y en qué variables fueron afectadas, el Centro de Estudios Económicos de nuestra institución implementó un relevamiento a fin de interiorizarse acerca de cómo estas evalúan su situación actual y las perspectivas de corto plazo.

La encuesta fue realizada durante la primera quincena de junio de 2018 entre empresas industriales y de servicios industriales, en su gran mayoría pymes asociadas a nuestra institución.

Los resultados muestran que las variables en las que las empresas fueron más fuertemente afectadas fueron el aumento de los insumos (para el 95% de las empresas el impacto fue “fuerte” o “moderado”) y la postergación de inversiones y proyectos (89%). En menor medida, y de manera más heterogénea, en los cortes en la cadena de pagos y la disminución de ventas. Y por último, el impacto negativo más benigno se registró en el empleo (para el 57% de las empresas no tuvo impacto y para el 18% fue “leve”).

Por otro lado, más de la mitad de los empresarios consultados (62%) acerca del plazo de corrección de los efectos negativos de esta crisis se inclina por el mediano plazo (2019), lo que hace pensar que los efectos negativos durante este año persistirán y se pueden esperar mayores consecuencias a lo largo de 2018. El segmento más pesimista (22%) cree incluso que la crisis persistirá y hasta se agravará, dado que responde a cuestiones estructurales.

Este sencillo relevamiento permitió corroborar la delicada situación que atraviesan las empresas industriales, sobre todo las pymes. También ratificó la importancia del salto en el tipo de cambio en la traslación a precios, y desmitificó que por el momento existan olas de despidos como respuesta principal y habitual de las firmas a este tipo de dificultades.

Atentos a esta situación, la Unión Industrial de Bahía Blanca solicitó al nuevo Ministro de la Producción, Lic. Dante Sica, una reunión a la mayor brevedad posible para discutir la situación y proponer estrategias y medidas que puedan mejorar la performance de las pymes, que hoy ahogadas tributaria y financieramente, encuentran dificultoso cumplir con su rol de generadoras de empleo e ingresos en la economía local y regional.