El impacto de la crisis cambiaria en empresas bahienses y regionales

Centro de Estudios Economicos

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El CEEUIBB realizó un relevamiento entre empresas industriales bahienses y regionales a fin de conocer el impacto de la crisis cambiaria sobre su operatoria habitual.

Sobre fines de abril se desencadenó una crisis cambiaria intensa, que generó, entre otras cosas, un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, pérdida de reservas y cambio en las autoridades monetarias.

En efecto, algunos datos para ilustrar este breve pero inestable período son los siguientes: i) el tipo de cambio pasó de $22,94 a $28,44; ii) el 8 de mayo se iniciaron conversaciones con el FMI; iii) el 7 de junio se oficializó un acuerdo; iv) el 14 de junio Luis Caputo reemplazó a Federico Sturzenegger al frente del Banco Central de la República Argentina; v) el 20 de junio se aprobó el desembolso de la primera parte del programa suscripto; y vi) durante ese período la pérdida de reservas internacionales fue superior a 13.000 millones de dólares.

Esta crisis puso en jaque a la estrategia que el Gobierno Nacional estaba llevando adelante para normalizar los desequilibrios macroeconómicos, cuyos principales objetivos eran (y siguen siendo) reducir el déficit fiscal, disminuir la inflación y estabilizar el tipo de cambio. Desde el punto de vista monetario y cambiario, el hecho más relevante desde diciembre de 2015 fue la salida del llamado “cepo” (enero 2016), el cual se combinó con una estrategia de metas de inflación, flotación del tipo de cambio y altas tasas de interés. Se adoptó para esto una estrategia gradualista consistente en financiar el déficit público con endeudamiento, no con emisión monetaria.
Sin embargo, el cambio en las condiciones financieras mundiales, sumado a otros hechos como el impuesto a la renta financiera, provocaron un estrangulamiento en el mercado de divisas que impactó en la economía real, desmejorando gran parte de los indicadores económicos y echando por tierra con los logros de 2 años de gestión.

Ahora bien, ¿qué tan fuerte fue el impacto en la economía real, en la operatoria de las empresas? Con el objetivo de responder a este cuestionamiento, el Centro de Estudios Económicos de la UIBB implementó un relevamiento entre empresas regionales, a fin de interiorizarse acerca de cómo estas evalúan su situación actual y las perspectivas de corto plazo.

La encuesta fue realizada durante la primera quincena de junio de 2018. El relevamiento se implementó mediante un cuestionario online a empresas industriales. La localización de las empresas correspondió mayormente al partido de Bahía Blanca, aunque también en menor medida, a otros del sudoeste bonaerense. Las respuestas fueron anónimas y por eso los resultados no se pueden clasificar por rubro ni por tamaño de la empresa.

Se trató de un relevamiento de opinión muy sencillo y específico, de sólo dos preguntas. Primeramente se consultó acerca del impacto de la devaluación y suba de tasas de interés en determinadas variables de las empresas, mientras que la segunda pregunta inquirió sobre la expectativa de eliminación de los efectos negativos antes mencionados. A continuación se presentan los resultados.

¿Cómo fue el impacto de la devaluación y la suba de las tasas de interés ocurridas en las últimas semanas en las siguientes variables en su empresa?

Los resultados muestran una distribución bastante heterogénea en cuanto al impacto en la cadena de pagos y las ventas. En cambio, la postergación de inversiones y el aumento de los insumos concentran la amplia mayoría de las respuestas en los segmentos más desfavorables. También se destaca un escaso impacto en el empleo (mayoría de respuestas en los segmentos menos negativos).
Analizando los promedios de cada categoría, se puede observar que los mayores porcentajes corresponden a fuerte impacto y van decreciendo paulatinamente. Es decir, todas las variables combinadas de la crisis cambiaria produjeron fuerte impacto en el 38% de las firmas, moderado en el 28%, leve impacto en el 18% y no tuvieron efecto negativo en el 16% de las empresas.

Por otro lado, no hubo ninguna empresa que no haya tenido impacto negativo. En alguna de sus variables, la crisis cambiaria la afectó. Contrariamente, en el 8% de las empresas el impacto fue fuerte en todas las variables.

¿Cómo fue el impacto de la devaluación y la suba de las tasas de interés ocurridas en las últimas semanas en las siguientes variables en su empresa?

El objetivo de esta pregunta fue saber si los empresarios perciben que la crisis cambiaria es un hecho coyuntural y pasajero o más bien estructural.

El pronóstico de los empresarios consultados se inclina por el mediano plazo, lo que hace pensar que los efectos negativos durante este año persistirán y se pueden esperar mayores consecuencias a lo largo de 2018.
El segmento más pesimista (22%) cree que la crisis persistirá y hasta se agravará, dado que responde a cuestiones estructurales. Este supera a los más optimistas (16%) en 6 puntos porcentuales, lo cual significa que si se calcula el saldo de respuestas (eliminación del segmento intermedio y resta de los extremos) la percepción es negativa en cuanto al plazo de corrección.

Se puede observar que entre las empresas más pesimistas (las que creen que la crisis se agravará), la situación actual influye notablemente en sus expectativas, dado que tuvieron sus respuestas a la pregunta anterior concentradas en fuerte y moderado impacto. En cambio, entre los segmentos optimistas e intermedio, las respuestas son muy parecidas, no pudiendo identificarse las causas de mayor o menor optimismo.

COMENTARIOS FINALES
Este sencillo relevamiento entre empresas industriales (principalmente asociados a la institución) permitió corroborar, por un lado, que por más que la crisis cambiaria sea de índole financiera, tiene su correlato en la economía real. Por otro lado, ratificó la importancia del pass-trhough en la economía argentina, puesto que uno de los impactos principales fue el aumento de los insumos. Y finalmente, desmitificó que existan olas de despidos como respuesta principal y habitual a este tipo de dificultades.
Sin embargo, también cabe esperar que las soluciones para que la economía nuevamente se ponga en movimiento no sean fáciles ni rápidas, en tanto no se corrijan cuestiones de fondo como el déficit fiscal, la inflación y la baja competitividad de la economía argentina.

Por Lic. Martín Goslino | Economista Jefe a cargo CEE-UIBB

Tiempo Industrial 118 – Año 11 – Páginas 6-7