Influencia de las expectativas sobre la inflación futura

Economía

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Si realizamos una mirada retrospectiva con relación a la inflación del siglo XIX y lo transcurrido del siglo XX veremos que el mismo se divide en dos períodos bien definidos, de 1900 a 1944 y de 1945 al 2017.

El primer tramo, de 1900 a 1944, la inflación promedio fue del 2,4% anual y coincidentemente fue la época donde Argentina estaba dentro de los 7 países más desarrollados.

El segundo, que abarca de 1945 a 2017, fueron 72 años donde la inflación promedio fue del 120% anual (excluyendo la el periodo de convertibilidad). Para dar una idea de magnitud recordemos que un peso de hoy es equivalente a 10.000.000.000.000 (diez billones) de pesos moneda nacional de 1969, por lo que hemos quitado a nuestra moneda 13 ceros. Coincidentemente, este periodo ha sido el de mayor decadencia de nuestro país.

¿Qué podemos esperar mirando al futuro?
En ese caso es fundamental la credibilidad, ya que si la misma no existe, las expectativas racionales serán negativas, por lo cual esperaremos más inflación y más decadencia. En cambio sí existe credibilidad las expectativas serán racionales positivas, y en la medida que se vea que el gobierno actúa en consecuencia y aplica políticas para que este flagelo tome el camino descendente, las expectativas tenderán a disminuir. Creo que estamos en este punto, con la inflación de noviembre en el 2,5% y una expectativa similar para diciembre lo cual daría en el año una inflación total del 45% y en descenso para el año que viene.

Javier González Fraga, Presidente del Banco Nación, espera que la cifra del 2019 sea más cercana al 20% que al 30 % con lo cual podemos esperar una inflación mensual del 2% promedio, si esto se cumple, lo cual parece muy factible, los jubilados podrán recuperar el poder adquisitivo de su ingreso en el primer semestre del 2019, dado que la jubilación se ajustara con la inflación transcurrida en el último semestre del 2018, los números serían los siguientes:

• Inflación anual 2018: 45%. Ajuste jubilación: 29%. Pérdida de poder adquisitivo 16 puntos.
• Inflación 2do semestre 2018: 25,6%. • Inflación esperada: 1er semestre 2019 12,62%. En este caso el jubilado recuperará 13 puntos de los 16 perdidos el 2018.

Por último, lo que podemos decir que la lucha contra la inflación será larga y en algunos momentos parecerá que no da resultado.
Debemos ver cómo ha sido la lucha contra la inflación de países vecinos que han tenido también una larga experiencia inflacionaria. Por ejemplo, Perú después de haber comenzado la lucha, tardó 8 años en llegar a un dígito y actualmente desde 2002, oscila en promedio en el 5% anual.

Chille tuvo una larga lucha para bajarla a un dígito. Tardó desde 1978 hasta 1995 para pasar del 40% anual al 10% y desde 1995 a 1999 pasó del 10% anual al 5%, cifra está que en promedio viene sosteniendo.
Los dos países usaron letras del Banco Central, alcanzando Perú el 150% de la base monetaria y Chile llegó hasta el 995% de la base monetaria.

En el caso de nuestro país, además debemos cargar a los precios de la energía la inflación transcurrida desde el 2007 hasta el 2015, tal vez debiera computarse la inflación subyacente, para no estar creando expectativas negativas con relación a la inflación futura.-

Como ej. de la importancia de las expectativas, podemos recordar la inflación del mes de julio de 1989 que fue del 200% y la del mes de agosto, sin arrastre estadístico, fue del 8%, y esta baja se debió totalmente al cambio de gobierno y por lo tanto de las expectativas futuras.

Publicado en Tiempo Industrial 123 | Año 12