La sustentabilidad de la construcción como premisa para el desarrollo

Desarrollo Sustentable

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Uso de material reciclable, mejorar la eficiencia energética en las edificaciones, conservación del agua, y garantizar la salud ambiental deben ser prioridades.

Con la creciente y rápida urbanización en los países más poblados del mundo, la construcción sustentable comienza a constituirse en una cuestión esencial para el desarrollo sustentable.

La iniciativa para promover políticas y prácticas orientadas en este sentido debe resultar de un esfuerzo conjunto entre los principales interesados en este sector (industria, empresas, gobiernos, autoridades locales, instituciones de investigación, académicos, expertos y organizaciones no gubernamentales (ONG)).
La edificación sustentable debe revolucionar la práctica de la ingeniería y la arquitectura, forzando a los profesionales del diseño a volcar su mirada hacia los efectos futuros de sus proyectos. La longevidad de los edificios obliga a pensar mucho más sobre ellos cuando se planea realizar nuevas edificaciones.

Las decisiones acerca de los materiales de usados en la construcción, el aislamiento y la plomería/fontanería pesan por décadas o más. Así, resulta perentorio colaborar a los constructores y desarrolladores de la construcción en el ámbito urbano, a tomar elecciones adecuadas en las fases iniciales de diseño.
Para ello, se deben contemplar aspectos diferentes, tales como la instalación y el diseño y planificación de edificios, una adecuada y responsable selección y uso eficiente de los materiales de construcción, buen reúso y reciclaje en todas las fases y la aplicación de técnicas de construcción que aprovechen eficientemente la energía, el agua y los demás recursos, así como un adecuado mantenimiento y operación. Algunos expertos consideran que lograr la sustentabilidad requerirá incrementar la eficiencia energética en un factor estimado de diez, en los próximos 30 a 50 años.
Si en la actualidad se aplicarán las nuevas tecnologías y prácticas más limpias existentes en el sector de la construcción, se estima que el consumo energético ya se podría haber reducido en un factor de cuatro.
Con el propósito de medir y evaluar la sustentabilidad de los edificios de una manera eficaz, aproximadamente desde el año 2000 a la fecha el número de métodos para su evaluación se ha multiplicado considerablemente en todo el mundo.

La aplicación más común de la sustentabilidad en la edificación se hace habitualmente mediante el uso de indicadores. Una rápida consulta a las bases de datos internacionales, muestra que existen más de 60 sistemas de indicadores de edificación en todo el mundo.

De los sistemas de indicadores identificados, los más empleados y conocidos son actualmente LEED (Leadership in Energy and Environmental Design, siglas en inglés para el Liderazgo en Energía y Diseño Medioambiental). Estas han sido desarrolladas en los Estados Unidos, pero han devenido de aplicación universal.
Otras normas de uso extendido son las BREAAM (Building Research Establishment Environmental Assesment Methodology) que constituyen el método de evaluación y certificación de la sustentabilidad de la edificación en el Reino Unido. BREEAM es el sistema de análisis medioambiental más antiguo que existe.
La norma SBTool, fue establecida por la Iniciativa Internacional para un Medio Ambiente Construido Sustentablemente, una organización sin fines de lucro con sede en Ottawa (Canadá). En lugar de ser una norma general, la SBTool está diseñada para poder adaptarse a situaciones locales. Otras normas son la DGNB (Certificado alemán de sustentabilidad en edificios) y LEnSE (Certificado para edificios medioambientales, sociales y económicos).
En la actualidad hay un gran número de modelos, muchos de ellos basados en la metodología desarrollada por el grupo GBC (Green BuildingChallenge), actualmente IISBE (International Initiativefor a SustainableBuiltEnvironment). Las normas SBToolCZ incluyen evaluaciones como por ejemplo las condiciones del clima, la geomorfología de la zona de construcción, materiales (incluyendo la disponibilidad de materiales locales), el uso de tecnologías sustentables en la construcción, e incluso las tradiciones locales y aspectos culturales que puedan afectar a la construcción de un edificio.

La herramienta recién mencionada puede utilizarse para valorar un proyecto de construcción de acuerdo a una serie de indicadores y puntos de referencia. Se aplican varias ponderaciones y los edificios son evaluados de acuerdo a sus características medioambientales, sociales y económicas. Además, se puede hacer una evaluación que permite contemplar las características locales, teniendo en cuenta el lugar de construcción y sus alrededores.

Esta última consideración de que las normas SBToolCZ tengan en cuenta las condiciones locales, las torna más relevantes. La mayoría de estas metodologías tienen en cuenta factores como la energía (energía consumida debido a la operación del edificio, emisiones de CO2 ), consumo de recursos, calidad del ambiente interior (calidad del aire interior, iluminación, ruido, etc.), temas relacionados con la salud y el confort, calidad del servicio, costes de ciclo de vida, transporte (temas de localización y situación del edificio con respecto a los medios de transporte) y materiales (implicaciones medioambientales en la selección de materiales, materiales reciclables).
Sin embargo, si bien estas metodologías están dirigidas a la identificación de la sustentabilidad en edificios, se estima que todavía hay varios aspectos sin resolver que dificulta una valoración completa y precisa de la sustentabilidad de los edificios.

Los intentos por homogeneizar los criterios de sustentabilidad en la edificación a nivel global, se reflejan en la formación de proyectos europeos como PRESCO (Practical Recommendations for Sustainability Construction) o CRISP (Construction and City Related Sustainability Indicators) que buscan establecer las bases de una construcción sustentable mediante unos indicadores y estándares que sirvan como buenas prácticas ambientales, así como también herramientas para evaluar la sustentabilidad. Según esta organización, los nuevos objetivos en la edificación relacionados con la sustentabilidad pueden gestionarse mediante un sistema de indicadores.

Atento lo expuesto, las empresas de construcción disponen en la actualidad de un conjunto cada vez mayor de códigos de edificación medioambientalmente sustentables y de normas para aplicar a la hora de diseñar.
En tal sentido, la industria de la construcción requiere adoptar una actitud más proactiva en cuanto a incorporar consideraciones ambientales en su ciclo evolutivo y comprender que la edificación sustentable es un buen negocio. Los gobiernos deben tomar medidas para promover la construcción sustentable, para lo cual se requiere adoptar regulaciones, normas y patrones que estipulen niveles mínimos de buen rendimiento ambiental, tanto para las empresas productoras de insumos para la construcción, como así también las constructoras.

Se debería también evaluar la conveniencia de introducir incentivos para orientar la selección de las prácticas sustentables. Es importante concientizar a los consumidores del desempeño ambiental que deben cumplir las edificaciones y la industria de la construcción, de manera tal que ellos puedan estar mejor informados a la hora de tomar decisiones. Otros aspectos, igualmente importantes a la hora de lograr una mayor sustentabilidad pasan por mejorar la calidad del proceso de construcción y sus productos, la eficiencia y la seguridad.
También, se debe reducir el uso de los recursos. Esto último implica: reducir los desechos de materiales de la construcción, incrementar el uso de material reciclable del proceso de construcción, mejorar la eficiencia energética en las edificaciones, conservación del agua, mantenimiento y durabilidad de las construcciones, innovación en materiales y métodos constructivos, garantizar la salud ambiental y seguridad durante todo el proceso de la construcción.

Tiempo Industrial 118 – Año 11 – Página 16