Roberto Elissamburu – Director Industrial UIBB a partir de Junio 2017

Institucionales

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Roberto Elissamburu, flamante Director Industrial de la UIBB, expresó su orgullo por este nuevo cargo y mencionó que las empresas locales deben estar listas para satisfacer las demandas que traerán los proyectos que se afincarán en la zona cercana, como lo son Vaca Muerta y los aerogeneradores.

Si bien nació en Flores, Roberto Elissamburu se considera bahiense por adopción. Y no es para menos, teniendo en cuenta que llegó en 1986, acompañado por su esposa y  nunca más volvió a irse.

“Trabajaba en Indupa y era contador del proyecto de polietileno y cuando estaba por buscar otros rumbos, me ofrecieron venir a Bahía Blanca. Mi familia por suerte me apoyó. No fue fácil, porque la verdad que no sabía a dónde venía y con qué me iba a encontrar, pero creo que fue la mejor decisión que pude tomar”, comentó Elissamburu, quien se recibió de contador público nacional en la Pontificia Universidad Católica Argentina ‘Santa María de los Buenos Aires.

Primero en Indupa y luego en Solvay, Elissamburu desarrolló una carrera que lo llevó a ocupar un lugar en la gerencia y a formar parte del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca.

Hace un año, decidió retirarse de la compañía y hace unos pocos meses decidió jubilarse. Sin embargo, su relación con el ámbito empresarial tenía todavía un capítulo más por escribirse.

Elissamburu asumió recientemente como Director Industrial de la Unión Industrial de Bahía Blanca, en reemplazo de Carlos Rubén Rodríguez, quien pasará a ocupar el cargo de Director Institucional.

“Estoy muy orgulloso de que hayan tenido en cuenta mi perfil para este puesto tan importante. Desde mi posición buscaré dar continuidad en la representación de las empresas en diferentes ámbitos de acción. Lo que trata la Unión Industrial es afianzar y fortalecer los lazos entre esta institución y las empresas de diferente índole. En mi caso, vengo de la industria y tengo una trayectoria de 35 años dentro del Polo Petroquímico, por lo que creo contar con la experiencia y con el conocimiento de la problemática de las diferentes entidades en estos tiempos y en ese sentido, a través de la Unión Industrial, entiendo que puedo aportar valor agregado en defensa de sus intereses explicó Roberto.

-¿Sigue siendo uno de los temas primordiales la inserción de las industrias en la comunidad?

Bahía Blanca ha tomado características de una ciudad industrial. Creo que las empresashan hecho mucho para lograr insertarse y ganarse un lugar en el ámbito donde residen.

En nuestra ciudad, existen rigurosos controles tanto a nivel nacional, provincial y municipal, algo que sucede en muy pocas partes del mundo, para preservar a los vecinos de cualquier riesgo. Soy consciente de que las empresas trabajan cotidianamente para mejorar sus procesos de producción y así su relación con el ámbito más cercano.

-Seguramente le querrá imprimirle su impronta al cargo, ¿cuál será la misma?

Mi objetivo es que desde la Unión Industrial se mantenga un diálogo edificante, con y entre las empresas. La Institución viene trabajando en ese sentido desde su creación, ha generado un espacio donde son contenidas y escuchadas, me gustaría fortalecer esos lazos.

“Las industrias cumplen un rol importante dentro de la comunidad porque son las que generan fuentes de empleo. Hoy tenemos más de 660 PyMEs que trabajan para empresas del Polo Petroquímico y el área portuaria. Eso significa muchos puestos de trabajo y muchas familias. Pero claro, las empresas grandes y las chicas tienen demandas y necesidades y son esas las que debemos atender para que este sistema siga funcionando”.

-¿Cómo definiría la situación actual que atraviesa la ciudad?

Bahía no puede escapar a la situación económica por la que atraviesa el país. Pero de todas maneras, sigue siendo un punto estratégico dentro del panorama nacional. Por aquí pasan las redes troncales de gas y energía, tenemos el Polo Petroquímico más importante del país y me atrevería a decir de Sudamérica, tenemos un puerto de aguas profundas y con un modelo de gestión envidiable y contamos con universidades de enorme jerarquía.

Además, hay muchas obras que se afincarán en la zona cercana que seguramente incidirán en la situación de nuestra ciudad en un futuro cercano. La llegada de Vaca Muerta traerá un desarrollo logístico importante y los proyectos de aerogeneradores sumarán su aporte energético. Por lo tanto, creo que debemos ser optimistas y estar preparados para un mayor crecimiento de la industria y no dentro de 10 años, sino que en los próximos años. Habrá nuevas necesidades y hay que estar listos para poder satisfacerlas. Y estas necesidades se traducirán en nuevos empleos, en la aparición de nuevas PyMEs y en mayor bienestar.

-¿Cuáles son las principales demandas que tienen los industriales de nuestro medio?

El tema impositivo y las cargas fiscales es un tema siempre latente. Sabemos que hoy en día el país tiene un nivel de gasto público muy elevado y que, para colmo, sigue creciendo. Es difícil de bajar, pero tarde o temprano se tendrá que tomar una determinación a nivel nacional porque no podemos seguir endeudándonos en el exterior para contenerlo.

“Los costos internos, sumado al tipo de cambio, hacen que la industria argentina no sea competitiva a nivel mundial. De todas maneras, aumentar el precio del dólar es un alivio momentáneo y no creo que sea hoy la solución definitiva. Por lo tanto, considero que la manera de hacerle frente a esta situación transitoria es volverse creativos e intentar bajar algunos costos. Algunos ya lo están haciendo, reduciendo el consumo de materias primas no renovables, como el agua y el gas. No es sencillo generar ahorros, pero hay que intentarlo para ser más competitivos.

 -Usted ha vivido crisis anteriores en el aspecto económico, ¿podría realizar una comparación entre la actual y las anteriores?

Sin entrar en aspectos políticos, esta no es una crisis similar a las otras. Lamentablemente vivimos una época de auge que difícilmente vuelva a pasar y, después de esos años, nos encontramos al final del camino igual o peor que antes. Estamos afrontando un camino nuevo, en el que comprobamos que las cosas fáciles nunca tienen un buen fin. Se han cometido errores, obviamente, pero debemos transitar esta vía del esfuerzo para poder sacar la cabeza afuera del agua.

En Argentina todo siempre nos fue sencillo. Es un país tan rico que surge rápidamente de las cenizas, pase lo que pase. Pero eso, a lo largo de la historia, nos ha jugado en contra. Es hora de hacer un esfuerzo para salir adelante y lo estamos haciendo. Ojalá no me equivoque, porque en esto nos va la vida a todos, pero veo un camino para adelante.

Esto no es una panacea, hay serias dificultades y somos un país difícil. Pero se están haciendo caminos, cloacas, puentes y obras que tal vez ahora no se vean, pero que la gente las va a disfrutar en los próximos años.

-¿Se nota ya el efecto de la Ley PyME?

Comienza a notarse, pero en mi opinión, todavía no está desarrollada en su plenitud.Hoy las PyMEs necesitan mayor acceso al crédito como para poder crecer y para ampliar sus volúmenes.

 -¿Cómo evaluaría el nivel de actividad que tiene hoy en día la Unión Industrial?

Resulta realmente sorprendente. Se han desarrollado diferentes departamentos que son muy importantes, no solamente para la institución, sino que también aportan información y alternativas en diferentes temas a las industrias, las PyMEs, los medios de comunicación y la gente en general. El Centro de Estudios Económicos, por citar un ejemplo, aporta un valor agregado muy importante con sus análisis del mercado local, de sus demandas y de la situación laboral de las industrias. Los profesionales que conforman el Departamento de Políticas Tributarias tienen mucho ímpetu y muchas ganas de crecer. De hecho, el año pasado realizaron un significativo aporte para que finalmente no se realice la suba de las tasas municipales. Y podría citar muchísimos ejemplos más de los diferentes departamentos. Creo que todos suman un valor agregado muy importante y creo que, a mi criterio, se le debería dar una mayor divulgación.

TIEMPO INDUSTRIAL 2017 | AÑO 11 | N°106 – Página 5