Qué es el sistema de gestión Compliance y qué aporta a las organizaciones

Normas Internacionales

Compartir

La norma identifica y reporta el peligro de recibir sanciones por incumplir normales legales y aspectos de regulación y permite que la empresa no tenga pérdidas financieras y de reputación.

El Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM), único representante argentino ante la ISO, elaboró una norma IRAM de Sistema de Gestión de Compliance, la cual es una adopción de la norma Internacional ISO 19600.

Se puede decir que una organización está trabajando bajo estas normas cuando identifica, asesora, alerta, monitorea y reporta los riesgos de cumplimiento, es decir, el peligro de recibir sanciones por incumplimientos legales o regulatorios, sufrir pérdidas financieras o de reputación por fallas de acatamiento de las leyes aplicables, las regulaciones, los códigos de conductos y los estándares de buenas prácticas.

Obviamente, para que una compañía introduzca este concepto en el comportamiento de sus empleados, depende de sus directivos en todos los niveles y de que existan valores claros en la organización, así como de la aceptación y aplicación de medidas que promuevan su cumplimiento.

Estas son las principales ventajas de su aplicación tanto para la organización como para los clientes:

Para la organización:
• Despliega un sistema que detecta las malas praxis de directivos o empleados.
• Reducción o eliminación de la responsabilidad legal y penal de la empresa al demostrar que la organización dispuso de los medios y sistemas adecuados en la búsqueda del Compliance.
• Mejora la reputación de la organización.
• Detecta múltiples regulaciones a las que pueda estar sometida la empresa.
• Se convierte en una herramienta eficaz para medir los riesgos.

Para los clientes:
• Permite identificar las organizaciones que aplican criterios éticos.
• Genera una cadena orientada al Compliance.
• Elimina prácticas ocultas, contrarias a esta normativa.
• Permite interactuar con organizaciones alineadas a sus clientes y a las reglas del mercado.
Además de la norma ISO 19600, el comité produjo también la norma ISO 37001, Sistema de gestión anti soborno.
La ISO 37001 es algo más exigente que la ISO 19600, por lo que si la empresa ya tiene implementado, bastará con revisar las políticas, protocolos y controles establecidos específicamente para el delito de soborno y adaptarlos.
Para eso, se debe seguir los siguientes pasos:
• Adaptar el mapa de riesgos de soborno.
• Definir el ámbito de aplicación, es decir si abarcará a toda la empresa o a ciertos sectores.
• Archivar documentación que acredite que el riesgo de soborno está siendo el mecanismo para implementar este sistema.
• Fijar contactos de información. Es decir, clientes, proveedores, socios y actores del sector público.
• Establecer controles oportunos.
• Tener especial consideración con los pagos de facilitación o trámite que, de acuerdo con ISO son ilegales.

Tiempo Industrial 113 – Año 11 – Página 13