Una salida laboral, un mensaje de aliento y forma de colaborar

Confeccionando futuro

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La confección de mochilas, dentro del curso Confeccionando Futuro, permite ayudar a alumnos de escuelas rurales. Además, enseña un oficio que puede derivar en un emprendimiento personal.

Los alumnos que se encuentran realizando el curso denominado Confeccionando Futuro, dictado por el capacitador Luis Contreras, comenzaron recientemente con la confección de mochilas como práctica de producción en serie, con máquinas de coser industriales.

De ésta manera, los aprendices adquieren las habilidades necesarias para obtener una salida laborar o bien conocer y desarrollar las herramientas necesarias para el impulso de un proyecto personal.
El curso fue creado por el Grupo Textil, conjuntamente con el Centro de Formación Profesional N° 404 Gral. Daniel Cerri y la colaboración del departamento RSE de la UIBB.

Este proyecto está destinado a fomentar personal profesionalizado para cubrir la demanda que el sector textil necesita.
Este es el segundo año en el que se confeccionan mochilas. En 2017, las mochilas confeccionadas por los alumnos del curso fueron entregadas a escuelas rurales tales como Paraje la Hormiga, Alferez San Martín, Escuela Primaria 404 Sauce Chico, entre otras.
Las mochilas tienen un mensaje que es apoyar el estudio de aquellos sectores donde se hace más difícil estudiar ya que requieren un mayor esfuerzo por las lejanías.

Dentro del curso, los alumnos reciben además de la enseñanza y práctica en las máquinas industriales, distintos talleres de capacitación entre los que se destacan: administración de empresas, coaching y emprendedorismo, recursos Humanos, diseño de indumentaria, seguridad e higiene, éstos últimos tres dictados por Gustavo Saco, Denise Kusnier y Carlos Misevic respectivamente.
De esta manera, los alumnos pueden desarrollar su emprendimiento con conocimientos en organización, costos, presupuestos, logística, diseño, información tributaria jurídica para el inicio de trámites, gestión de negocios, financiación, entre otros.
Así también, el Grupo Textil busca fomentar la industria local, crear una red que desarrolle empresas textiles nuevas, creando fuentes de trabajo, promover la asociatividad y complementación de las empresas textiles locales.

“Llegué al curso por una motivación personal para una salida laboral. Me encontré con un grupo cálido donde apoyarme y poder apoyar a otros, nos complementamos. Se aprende además para la vida, cómo valerse de uno mismo para conseguir logros. El curso generó un punto de partida en mi vida donde aprendí a ver las cosas de otra manera. Tras algunas clases, se me generó la inquietud de desarrollar un proyecto personal al cual le estoy dando forma y me valgo de los conocimientos que voy incorporando en las clases”, mencionó Liliana Aguirre, una de las alumnas.

En tanto, Juan Huenhuqueo, relató que “no tenía conocimientos previos sobre la fabricación con estas máquinas industriales” y que durante el curso “aprendió a usarlas y mantenerlas”.
“Vi al curso como una salida laboral en talleres de costura, pero dentro del mismo curso me fui dando cuenta que puedo desarrollar mi propio emprendimiento, me surgió una idea de que confeccionar, así que estoy con ese proyecto. Tuvimos visitas a fábricas donde pudimos ver la dinámica y la organización. Los talleres nos brindan conocimiento sobre cómo plantear y llevar en marcha un emprendimiento desde los distintos puntos de vista”, acotó.

Por Gisela Eisenmeier | Coordinadora Grupo Textil

Tiempo Industrial 118 – Año 11 – Página 15