YPF puso en marcha un programa para el desarrollo de proveedores locales

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Brinda asistencia técnica y financiamiento a empresas que integran diversas cadenas de valor industrial, incluida la de producción de hidrocarburos y de otros insumos energéticos.

La petrolera YPF puso en marcha el Programa de Desarrollo de Proveedores (PRODEPRO), diseñado por el Ministerio de Producción.

Según explicó el presidente de la compañía, Miguel Gutiérrez, el objetivo es mejorar las capacidades productivas de nuestros proveedores y alentar la creación de trabajo argentino en un sector clave para el desarrollo del país como es el del petróleo y el gas.

Tras la firma del acuerdo entre YPF y Producción en febrero, la compañía presentó los lineamientos principales de su plan de abastecimiento para el año en curso, los rubros críticos a atender para mejorar su competitividad y su plan de inversiones.
El vicepresidente de Cadena de Valor de YPF, Fernando Giliberti, detalló que entre los rubros que la compañía destacó como críticos para su operación se destacan perforación y terminación de pozos, operación y mantenimiento de campos productivos de petróleo y gas, obras y mantenimiento de instalaciones y paros de plantas en refinerías, y obras y mantenimiento de instalaciones de procesamiento de gas natural y generación eléctrica.

El plan estratégico de YPF prevé inversiones por alrededor de 4.500 millones de dólares anuales en cinco años, cifra a la que deben sumarse las operaciones cotidianas de la compañía. Esto generará una demanda importante de bienes y servicios industriales a sectores tales como metalmecánica, ingeniería y construcciones, logística, informática y comunicaciones.

El PRODEPRO es administrado por la Secretaría de Industria, ya cuenta con más de 25 proyectos aprobados en este sector con una inversión total directa de 184 millones de pesos para la modernización tecnológica, la adquisición de bienes de capital y la certificación de normas en rubros críticos identificados por YPF.

El Programa comprende asistencia técnica subsidiada al 100 por ciento a través de los servicios brindados por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), que paradójicamente atraviesa por estos días un proceso de fuerte reducción de personal.
También incluye financiamiento mediante aportes no reintegrables por un monto máximo de 3 millones de pesos representando hasta el 65 por ciento del proyecto de inversión, por caso aplicables a modernización tecnológica, ampliación de planta, o capacitación de recursos humanos. Además, prevé el financiamiento con bonificación de 6 puntos porcentuales en créditos otorgados por el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) por hasta 15 años de plazo y 2 de gracia.

Tiempo Industrial 115 – Año 11 – Página 4